viernes, 7 de mayo de 2010

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En el curso, estamos preocupados porque una compañera quedó embarazada. Todos le hacemos el aguante. Ahora la Institución se debate sobre si la dejarán cursar el año. ¿Te das cuenta que los adultos son una contradicción? ¿Cómo van a dejar afuera una chica porque va a ser mamá y encima, tiene la valentía de tener su bebé y no hacerse el aborto? Sociedad hipócrita, si las hay. No entiendo muchas cosas de los mayores. No es que crea que es lo mejor lo que le ha pasado. Pienso que tendría que haber sido más cuidadosa. Somos bastante grandecitas para saber qué método anticonceptivo usar. Pero, ante la circunstancia hay que mamársela.
Entre los compañeros somos muy unidos y le metemos para delante. Sólo dos o tres tontas conchetitas y naif que no entienden nada de la vida, no están de acuerdo. Hasta hacemos conjeturas de cómo cuidaremos el bebé mientras venga a clase porque, por supuesto, que su `novio´ no se hará cargo. Así son los hombres en su mayoría.
No es que sea una feminista pero la verdad que llevamos la peor parte. Los nueve meses de embarazo y luego, la crianza del bebé. Todo un tema a nuestra edad siendo madre soltera.
Le estamos eligiendo nombre y surgen los más variados. Nos metemos por Internet y vemos las posibilidades.
Ella ha cambiado mucho; está pensativa, callada, con pocas ganas de joder. Nosotros hacemos lo posible para levantarla. Su familia está en contra, encima al principio se había escapado. Todo un lío. Y cuando sucedió lo que tenía que suceder, obvio, él se borró.
Me parece que está enamorada de este chico y al muy tarado, no le importa nada. Es un pendejo inmaduro. En realidad, creo que los hombres no maduran nunca, ni a los 20, ni a los 40, jamás.
Dicen que la mujer está ganando posiciones en la sociedad. La verdad, que no lo noto tanto. Reconozco que estoy a la defensiva porque con lo vivido suficiente. A mí no me agarran. Bah! Nunca digas nunca, pero si me pasa yo también me juego. Aunque sea un bajón. Lo mejor es prevenir. En el cole nos hablaron del cuidado del cuerpo, de la prevención de infecciones de transmisión sexual y del sida. Pero todo muy técnico con un profesional distante. Nos quedamos mudos y nadie se animó a preguntar nada.